La bella vida

Vive en deleite eterno mi alma enamorada
Desgranando a cada instante una existencia disfrutada
Componiendo sinfonías de matices con la almohada
Persiguiendo mil detalles de una vida imaginada.
Eterna enamorada vive, y lo digo con agrado,
De los colores del otoño, de la lluvia del verano,
Del polluelo que abre el pico para ser alimentado,
De las notas que desprende un instrumento al ser tocado.
Y no es abstracto, ni utopía; es sentir con la certeza,
que la vida puede ser bella siendo pobre o con riquezas,
Siendo hermoso, siendo feo, teniendo o no destreza,
Siendo un noble o un plebeyo, y de pensar que nuestra empresa
Ha de ser principalmente una infinita esperanza,
Hacer frente a los caminos con la mayor confianza,
Ser mejores cada día y disfrutar de la enseñanza
Que nos ofrece la vida con todo el cuerpo y el alma.
Vivamos pues enamorados, olvidemos el tormento,
Luchemos porque en el aire no se escuche ni un lamento;
Sintamos en nuestro pecho un gran corazón contento,
Busquemos a cada paso nuestros mejores momentos.
Y el murmullo de los ángeles se convertirá en risas,
Los clarines y las arpas sonarán entre la brisa,
El tiempo sin darnos cuenta se nos pasará deprisa
Y la vida gozaremos con una eterna sonrisa.